Secretaria General
Secretaria General: Luis Alí
Telefonos: 5281-9906/08
Correo: sec_general@actores.org.ar
- Comisión de Derechos Humanos
CONDUCIR ES CREAR ESPACIOS DE DEBATE Y DISCUSIÓN DEMOCRÁTICA
Después de soportar las distintas embestidas sobre derechos elementales de los trabajadores y las dudas sembradas interesadamente sobre los sindicatos por parte del poder económico, alimentadas muchas veces por entregas y traiciones de la dirigencia política y sindical, la gran tarea para cualquier intento de recuperación, mantenimiento de esos derechos, y la conquista de otros, es la regeneración de la confianza de esos trabajadores, en nuestro caso de los trabajadores actores, en esta herramienta fenomenal de defensa de los más débiles que es nuestra organización gremial: la Asociación Argentina de Actores.
Ese es el camino que elegimos recorrer desde la dirigencia, con nuestras propias limitaciones, pero con presencia activa, estudiando, aprendiendo y conociendo palmo a palmo cada área de nuestra estructura sindical para poner su funcionamiento al servicio de nuestros compañeros, debatiendo democráticamente, con convicciones firmes, con manos limpias, con decisión en la acción, para llegar a tener la organización fuerte que nos permita enfrentar, con más posibilidades de éxito, al poder económico que intentará, por su propia naturaleza, imponer sus intereses.
-Aunque en los últimos años hemos conseguido instalar la legitimidad de nuestra lucha y logrado que nos reconozcan derechos como los de Propiedad Intelectual; o avanzar en el tratamiento de nuestra Ley del Actor que legalice definitivamente nuestra Relación de Dependencia, la que ya no resiste ninguna negación, para obtener una digna jubilación de los actores.
-Si bien recuperamos, después de muchos años, las discusiones paritarias periódicas en todas las ramas de nuestro trabajo con sus correspondientes recomposiciones salariales y con esto también ayudamos al sostenimiento de nuestro sistema solidario de salud, amén de la excelente administración y atención de nuestra Obra Social.
-No obstante haber incidido, después de un trabajo arduo, en la corrección de artículos para beneficio de nuestras fuentes de trabajo por ejemplo entre otras cosas, exigiéndole 70% de producción de ficción nacional en el anteproyecto de Ley de Medios que reemplazará la vieja ley de radiodifusión de la Dictadura Genocida, próximo a presentarse para su discusión en el Congreso de la Nación, y de dar una pelea sin cuartel en la protección de los menores víctimas inocentes del mercado dominado por el rating.
Aún así, a muchos compañeros les cuesta asumir a nuestro sindicato como lugar de pertenencia, cuesta entender que la gran rueda de nuestra profesión gira y que, desgraciadamente, hay compañeros que no vuelven a subirse a ella, cuesta reconocernos como trabajadores, cuesta el codo a codo.
Igualmente, desde el lugar de lucha que me toca ocupar, y porque estoy convencido de que conducir es crear espacios de debate y discusión democrática, estoy seguro que ese final del camino, el de los plenos derechos para todos los trabajadores actores, no está tan lejos, sobretodo, si lo recorremos unidos.
Luis (El Turco) Alí
Secretario General
Asociación Argentina de Actores
LA JUBILACIÓN DE LOS ACTORES
Cuántas veces nos preguntamos por qué los actores no tenemos jubilación.
Cuántas veces asociamos nuestra jubilación con ahorrar algo de nuestros salarios obtenidos en “la buena”, para que llegado el momento del retiro, estemos protegidos.
Cuántas veces confundimos premios a la trayectoria o al talento, en dinero, o últimamente al conseguir para los actores el Derecho de Propiedad Intelectual con algo parecido a una jubilación, en forma muy acotada por cierto, cuando lo que correspondería es que todos los actores la tuviéramos a través de una relación de dependencia laboral reconocida.
La relación de dependencia queda demostrada con: el cumplimiento de un horario de trabajo obligatorio, la existencia de Convenios Colectivos de Trabajo en todas las ramas de nuestra profesión: las discusiones paritarias realizadas en sede de la autoridad de aplicación; la obligación de realizar nuestra tarea en un lugar determinado por la parte empresarial, diciendo un texto, y actuando un personaje, también determinado por la misma, y usando vestuarios para componer nuestros personajes proporcionados por las productoras, entre otras obligaciones.
A todo esto habría que sumarle nuestra forma de tributar el impuesto a las ganancias, incluidos en la cuarta categoría por decisión de la AFIP, exceptuándonos de facturar en todas las formas de nuestro trabajo. Además de los aportes patronales que por ley efectúan a la Obra Social de Actores.
Por lo tanto, la jubilación del actor, y para que quede claro,
No es una buena racha de trabajo.
No es un Premio obtenido personalmente.
No es nuestro Derecho de Propiedad Intelectual.
Es la obligación patronal de aportar lo que corresponde como empresarios, como ocurre con cualquier trabajador en blanco.
El argumento de la “atipicidad” de nuestro trabajo, o de la dificultad del “encuadre”, y otras excusas técnicas esgrimidas por lo empresarios para sostener una excepcionalidad en el tiempo, está más cercana a la evasión que a nuestra realidad laboral.
La Ley del Actor, contiene la propuesta para revertir tantos años de injusticia.
Confiamos en la buena predisposición de nuestros legisladores para sancionarla, pero también necesitamos creernos a nosotros mismos con los mismos derechos que cualquier otro trabajador para exigirla.
Hacia el final de nuestras trayectorias, el “rating” nos igualará a todos, por lo menos a la mayoría, de esa mayoría que somos hoy también depende el éxito de nuestra ley.
Juntos, por supuesto.
Luis (El Turco) Alí
Secretario General
Asociación Argentina de Actores








