VISTÁ VILLA GIARDINO A TRAVÉS DE NUESTRA WEB

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Podés ver los cambios que hemos realizado en nuestra Casa de vacaciones de Villa Giardino, para un mejor uso y disfrute.
Verás los detalles en www.casadevacacionesaaa.com.ar
Cualquier inquietud, consultanos.

Muchas gracias

HISTORIA

En la década del '30 toda Villa Giardino era un gran terreno baldío. Por ese entonces, se hicieron los primeros lotes, la iglesia, el correo y la sala de primeros auxilios.

Luego, la inmobiliaria que recibió la tarea de fraccionar toda la zona, se acercó al administrador de la Asociación Argentina de Actores para hacer una promoción entre los actores socios de la Entidad. No fueron muchos los que compraron lotes, pero sí lo hizo la familia Quiroga, compuesta por Doña Camila y su marido, que era empresario teatral. 

Esta inmobiliaria, luego de efectuar las ventas durante algunos meses, se acercó a la Entidad y comunicó que la familia Giardino, en agradecimiento, ofrecía tres hectáreas de tierra a elección. En ese entonces, era Presidente de nuestra Asociación el señor Juan Magiante, un gran actor, esposo de María Esther Buschiazzo. Magiante viajó hasta Villa Giardino, acompañado por otro actor, Juan Serrador, también dirigente-, y juntos, luego de recorrer la zona, subieron hasta el lugar donde hoy se erige la Casa de Descanso. 

El lugar es uno de los más altos de la zona y desde allí se divisa un hermoso panorama. En esa época, era gobernador de la provincia de Córdoba el Dr.Amadeo Sabattini. Angelina Pagano, la gran actriz dramática,tenía amistad con él y acompañó a una delegación de la Asociación Argentina de Actores a entrevistarlo. 

Fue así que el Dr.Sabattini elevó un pedido al gobierno solicitando la construcción de una Casa de Descanso para los actores,iniciativa que recibió el voto unánime dada la simpatía de la que gozaban los actores. Finalizada la obra, la Casa fue entregada por el Dr.Castillo, sucesor de la gobernación de Sabattini. 

Pero había que amoblarla, embellecerla y completarla; por lo tanto, se hicieron festivales a beneficio para conseguir fondos. Se decidió, entonces, confeccionar unos escuditos que se denominaron -El Ladrillito-, porque tenían forma de pequeño ladrillo con el mismo color y las iniciales de la Asociación Argentina de Actores. 

Estos, se vendían al precio de veinte centavos en las boleterías, y al finalizar cada función, el cabeza de compañía,adelantándose en el escenario anunciaba que los distintivos estaban a la venta a la salida. Por lo tanto, el público podía adquirirlo cuando sacaba su entrada o al final de cada función. 

Así se pudo dotar a la Casa de muebles fuertes, cómodos y resistentes, algunos de los cuales aún permanecen en sus ambientes.