CARLOS GARDEL 1890 – 1935
Algunos dicen que nació en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890; y otros que fue en Tacuarembó, Uruguay, el 11 de diciembre de 1887. ¡Vaya uno a saber cuál es la verdad! De lo que no hay duda es de que vivió en Buenos Aires desde 1893, en un inquilinato de la calle Uruguay 162. De ser uruguayo, se lo habrían entregado a Berthe para su crianza con alrededor de ocho. De ser el niño francés, habría arribado de Francia a los 2 años y 3 meses con su madre Berthe. Y también hay otra certeza: en 1923 se nacionalizó argentino. Y algunas otras más, por ejemplo: no le cantó ni a Paris, ni a Montevideo. Cantó “Mi Buenos Aires querido”. Tampoco cantó “maldito seas Maroñas”; sí dijo: “maldito seas: Palermo”; y no fue hincha ni de Peñarol, ni de Nacional, y mucho menos del Stade de Reims; fue de Racing. Del Racing de Ochoíta y de Perinetti.
Como manera de zanjar, o quizás aumentar, las diferentes tesis sobre las que se sostienen las diferentes posiciones que dan lugar a esta polémica, desde el 1º de septiembre de 2003, la voz de Carlos Gardel es Patrimonio de la Humanidad, por declaración de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). En su registro Memoria del Mundo, la UNESCO anotó a Carlos Gardel como "cantor argentino nacido en Francia". Y cuentan que, toda vez que era preguntado sobre la cuestión sobre su nacionalidad, él zanjaba la cosa afirmando: "Nací en Buenos Aires, Argentina, a los 2 años y medio de edad".
Trabajó como tramoyista en los Teatros de la Victoria y de la Ópera. En el primero escuchó al zarzuelista español Sagi Barba, y en el segundo al gran barítono italiano Titta Ruffo. En 1911 celebró un duelo musical con 'El Oriental' José Razzano en la calle Guardia Vieja del barrio del Abasto. Ese duelo no arrojó un ganador, pero de esa contienda surgió el dúo Gardel–Razzano, que se mantuvo unido por quince años.
Según Edmundo Guibourg, Gardel fue hombre de la noche porteña de entonces, que mezclaba la imitación de costumbres aristocráticas con cotidianas reyertas comiteriles y prostibularias, en las que no faltaba el odio de clases.. Amigo de actores como Elías Alippi y Carlos Morganti, fue por defender a Alippi de las provocaciones de una patota de “niños bien”, que recibió un balazo en el pecho. Corría el año 1915 y el autor del disparo fue Roberto Guevara Lynch, tío del Che Guevara. Se refugió en Tacuarembó para hacer su convalecencia en la estancia de Pedro Etchegaray. Eran tiempos duros aquellos, su amigo del Abasto “Cielito” Traverso, hijo del dueño del café O’Rondemán, también andaba por la Banda Oriental. Traverso había tenido que irse ido allí desterrado. El destierro fue la pena que consiguió en conmutación de la de prisión por haber matado en Buenos Aires a un “niño bien” en una pelea. “Cielito” había instalado en la zona un salón de baile y juego con Amanda Escayola, sobrina de Carlos Escayola, con la que convivió más de una década. Esto explica, siempre según Guibourg, el conocimiento que Gardel tuvo con gente que le prestó ayuda para sacar un documento falso en el que aparece como nacido en Tacuarembó, con objeto de hacerse ciudadano argentino: es que para Francia, al no haber cumplido con la guerra del '14, era un desertor.
Carlos Gardel filmó varias películas para la Paramount (en Francia y en New York), y se cuenta que organizó el primer paro que se conozca de una filmación al negarse a hablar en algo que hoy llamaríamos “castellano neutro”. Triunfó, y de manera rotunda, al presentarse en la Ópera de París. También cantó, y fue aclamado, en el Principal Palace de Barcelona y en el Teatro Avenida de Madrid, entre otros templos del arte. Grabó setecientos setenta temas, número que incluye quinientos catorce tangos. Y como desdichado signo de nuestro coloniaje cultural, la élite de Argentina pudo superar su aversión a los orígenes humildes del tango y a su desfachatada sensualidad, recién cuando Gardel y su música fueron aceptados en Francia y España.
El 24 de junio de 1935 Carlos Gardel, junto con Alfredo Le Pera y algunos de sus músicos, falleció en el choque de dos aeroplanos a punto de despegar sobre la pista del Aeropuerto Las Playas de la ciudad de Medellín, (Colombia) luego llamado aeropuerto Olaya Herrera.
Las discusiones entre “francecistas” y “uruguayistas” seguirán por los tiempos; nosotros –desde Buenos Aires– nos apropiaremos de la frase del morocho y sostendremos que nació aquí, a los dos años y medio. En lo único que todos vamos a estar de acuerdo, porque es cosa científicamente probada, es en que Gardel cada día canta mejor.
FM.2011
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