HUGO DEL CARRIL 1912 – 1989

hugo_del_carril_00.jpg

Bastaría esta anécdota que cuentan Verónica Guevara y Walter Álvarez, quizá, para describir en su total dimensión a Hugo del Carril. En 1952 filmó “Las aguas bajan turbias”, obra cumbre en su filmografía. El guion pertenecía al militante comunista anti–estalinista Alfredo Varela, quien –desde la cárcel– colaboró con la adaptación. Del Carril intercedió ante Perón por Alfredo Varela: “¿Por qué está preso?” preguntó Perón. “Por orinar frente a la embajada de los Estados Unidos”, contestó el artista. Luego de reírse, el general respondió: “Mire, al final somos todos un poco comunistas, si al final lo que buscamos es la justicia social”. Varela fue liberado inmediatamente.

Su nombre real era Piero Bruno Hugo Fontana. Fue un productor, director de cine, actor, guionista y cantante argentino. Hijo de un arquitecto milanés y de una ama de casa natural de Reggio Emilia, ciudad de la Emilia Romagna, donde nació la bandera tricolor, fue criado por su abuela, ya que sus padres se separaron cuando aún era un niño. Usando el seudónimo de Pierrot, en 1927, y con apenas 15 años, debutó con los Hermanos Leguizamón. Mientras trabajaba como operario en una fábrica de jabón y en una cristalería. También usó el seudónimo Alejo Pacheco Ramos. Fue locutor radial y “estribillista”. Por entonces viajaba con frecuencia a Pocitos (Uruguay), para visitar a su abuelo, Orsini Bertani; sociólogo, creador y editor de la revista "La Pluma", que había sido expulsado de Argentina por su militancia anarquista.

En 1930 formó con Roberto Acuña el dúo Acuña–Del Carril, que terminó cuatro años después cuando Acuña falleció. El cantor pensó entonces en abandonar la carrera, y en una escuela nocturna estudió taquigrafía. Llegó a ser primer taquígrafo en el Congreso de la Nación. Sus amigos lograron convencerlo y debutó en Radio El Pueblo, en 1935, como solista. Un año después pasó a Radio El Mundo. Allí conoció a Tito Ribero; su colaborador musical permanente.

Manuel Romero lo contrató en 1937 para grabar su tango “Tiempos viejos” en la película “Los muchachos de antes no usaban gomina”, donde actuó junto a Florencio Parravicini, Mecha Ortiz, Santiago Arrieta y Sabina Olmos. Por entonces el sello Lumiton lo conchabó para filmar tres películas; la primera de ellas “La vuelta de Rocha”, junto a Amanda Ledesma, a la que siguió “Tres anclados en París” y “Madreselva”. En esta última conoció a Ana María Lynch, con la que vivió una tormentosa relación.

Su nombre figura como guionista en dos películas nacionales; en una como intérprete musical y en otra como asesor artístico; en nueve como productor, en cuarenta y dos como actor y en catorce como director. Fue amigo de Homero Manzi, y –se cuenta– que un día le alcanzó la melodía de un vals que le parecía sublime, compuesto por una señora llamada Rosita Melo, a la que el marido de la compositora (Héctor Piuma Vélez), le había impuesto una letra que hallaba “imperdonable”. La idea de Hugo era que Homero corrigiera el dislate; y parece que así fue, nomás, ya que así surgieron los versos de “Desde el Alma”.

En 1945 compartió el elenco de “La cabalgata del circo”, con María Eva Duarte. “Con ella hablábamos de muchas cosas, pero especialmente de las necesidades de la gente humilde. Ella se sentía predispuesta a esa gente por su origen que jamás negó”, decía el actor.

En el año 1949 grabó la “'Marcha Peronista”. “La grabé por convicción y por pedido expreso del general Perón, aun sabiendo que sería más recordado por la marcha que por los tangos que he grabado”. A la caída del gobierno, el primer acto de la llamada “Revolución libertadora” es anular mediante un decreto el estatuto del peón. Se prohíbe el nombre de Perón. Se intervienen la CGT y los sindicatos, que cuando fueron devueltos a los obreros estaban vaciados. En este contexto se crea una comisión investigadora del cine: las figuras más populares del momento fueron detenidas. Entre ellos estaba Hugo del Carril, un artista admirado y reconocido y, por sobre todas las cosas, una buena persona, con una conducta ética que nadie jamás pudo cuestionar. Estuvo preso durante cuarenta y un días. En 1956 estaba filmando "Más allá del olvido"; cuando un comando militar irrumpe en su domicilio. Fue detenido nuevamente; esta vez en la ex penitenciaría de Avenida Las Heras. Era culpable de haber cantado y grabado la “Marcha peronista” a pedido del Presidente Juan D. Perón.

Los avatares políticos de nuestro país signaron su vida. En 1971encabezó en Canal 11 el ciclo “Tango Club”. Al mismo tiempo, en la Carpa del Pueblo, se presentaba en una exitosa idea que compartió con Saulo Benavente. En el mes de octubre en la Iglesia de la Inmaculada Concepción, de Cabildo y Juramento, Hugo y su esposa Violeta Curtois bautizaron a todos sus hijos. Marcela, la mayor de los cuatro, apadrinada por Juan Domingo Perón, que desde el exilio envió a Jorge Daniel Paladino, en representación suya. Tras el derrocamiento de la Presidenta, María Estela Martínez de Perón, la dictadura militar volvió a prohibirlo. En 1986, durante el gobierno democrático del Dr. Raúl Alfonsín, en el Teatro Presidente Alvear, fue nombrado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires.

FM.2011