PEPE BIONDI 1909 – 1975

Pepe Biondi

Cuenta su hija, Margarita, que don Vicente Miranda, quien era propietario de El Patio de México, envió a su asistente, Alfredo Almaza, para que contrate al dúo Dick y Biondi. Fueron a México por dos semanas y se quedaron cinco meses.

La gran Josephine Baker era quien cerraba el espectáculo. Tanto gustaba el show de ellos que la gente pedía que hicieran varios bises. Una noche, ella se dirigió a Pepe y le dijo: "Sr. Biondi, yo estoy vestida entre cajas, esperando que ustedes salgan, y vienen los aplausos, estoy perdiendo el tiempo y no puedo estar tanto tiempo de pie; entonces, voy a permitir un bis. Si ustedes siguen haciendo bises, yo hago que la orquesta ataque y salgo, empiezo a cantar y a bailar delante de ustedes". (...) Al final, le rescindieron el contrato a ella, mientras que a ellos se lo renovaron y pasaron a cerrar el espectáculo",

      La contradictoria alegoría del payaso triste tiene múltiples versiones. Víctor Hugo la denunció  con “Gwynplaine”, “El hombre que ríe”. Juan de Dios Peza con los versos de “Reír llorando”: “Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—  / el pueblo al aplaudirle le decía: / ‘Eres el más gracioso de la tierra / y el más feliz...’. / Y el cómico reía.” Leoncavallo  llevó la paradoja a la tragedia con “I Pagliacci”; en la célebre aria “Vesti la giubba” que eternizara Enrico Carusso  se escucha: “Ridi, Pagliaccio, sul tuo amore in franto, / ridi del duol che t'avvelena il cor!”. Por nuestros pagos, los versos de Emilio Falero, que musicalizara Virgilio Carmona, nos emocionaron en la voz de Carlos Gardel: “…Lloras, payaso buen amigo, / no llores que hay testigos / que ignoran tu pesar”. No desentona, de seguro, cualquier pieza sobre la vida de Pepe Biondi, para integrar ese lote. Es más: quizá podríamos señalar, y sin temor a equivocarnos, que aquella frase que popularizó Biondi: “¡Qué suerte pa la desgracia!” sea algo más que un mero chiste.

      Pepe nació porteño, en Barracas, el 4 de septiembre de 1909; fue el tercero de los ocho hijos que nacieron de la pareja de inmigrantes italianos formada por José Biondi y Ángela Cavalieri. El 1916, cuanto tenía siete años, estaba haciendo “la vertical” en una calle de lo que pudo haber sido Villa Obrera, Talleres o Villa Barceló, cuando acertó a pasar por allí un carromato del circo Anselmi. Juan Bonamorte, un payaso brasileño que actuaba con el seudónimo “Chocolate”, era  el líder del grupo. Chocolate le pidió a la madre autorización para llevarse a Pepe con la promesa de pagarle un sueldo; Ángela creyó que, al menos, su hijo comería todos los días y aprendería un oficio; entonces dio su aprobación. Antes de la despedida, colgó una medallita del cuello de Pepe. Chocolate le enseñaría el oficio, es cierto, pero el sueldo nunca llegó, y las técnicas pedagógicas de Bonamorte (pavada de apellido) consistían en moler a palos a su aprendiz. De resultas el niño llegó a orinar sangre, y esas lesiones marcaron su salud futura. 

      Biondi huyó del circo Anselmi. Después de varios intentos de armado de alguna mínima estructura “clownesca” conoció a un inmigrante de origen ruso, Bernardo Zalman Ber Dvorkin (Dick), que sería su compañero de espectáculos durante veintitrés años. Cuando logran ser  contratados en Chile –corría el año 1941– Biondi sufre la fractura de la columna vertebral. No pueden seguir con el mismo nivel de exigencia que el show requería. Entonces le dijeron que tenía gracia contando chistes; así fue que empezó a armar pequeñas rutinas. Estuvo enyesado y hubo que darle calor durante un año y medio, tiempo en el que su mujer, María Teresa Moraca, debió mantener la casa con su trabajo: ella cantaba veintidós tangos por noche, hacía siete sketches y ganaba por ello ocho pesos. En aquel entonces, ocho pesos era plata".

  En 1952, Dick y Biondi debutan en la televisión azteca. Un año más tardealcanzan el éxito soñado, pero el dúo se separara. Es que Dick conoció en España, a la vedette, Trini Alonso, de la que se enamoró, y ya nada fue igual. Pepe había perdido a un hermano. Esto le produjo un dolor inmenso, y cuando estaba por armar Las valijas para regresar a Buenos Aires, lo llamó el cubano Goar Mestre. “El Show de Pepe Biondi” llegó a ser el primer programa de la televisión cubana. El 14 de septiembre de 1958, Biondi es secuestrado por dos miembros del Movimiento 26 de Julio, liderado por Fidel Castro, a las puertas de los estudios Focsa. Este suceso bastó para que Biondi, después de siete años de éxitos, decidiera abandonar la isla. Pero antes, Mestre le dirá: "Usted y yo nos vamos a ver en Buenos Aires, para la inauguración de Canal 13".

      Ya en la Argentina, debutó con “Viendo a Biondi”, el 7 de abril de 1961, por Canal 13 y de la mano de Mestre. Fueron siete años triunfales, en que –con José Pepe Díaz Lastra (su yerno), Carmen Morales, Carlitos Scazziotta y Luisina Brando, entre otros– consiguió marcar 66,2 puntos de rating. Pero los golpes de Chocolate, la fractura de columna y el hambre, además de otras dolencias del alma no habían pasado sin dejar huella. Las varias operaciones que debió soportar, le impedían llevar un ritmo normal de trabajo.

      "Yo quería descansar acá porque acá están mis padres. Aquí  empezó mi miseria y aquí quiero terminar." La frase –que asegura el periodista Jorge Acosta,  pertenece a Biondi y alude al cementerio de Lanús–  concluye: "Si es verdad que hay otra vida y yo me veo en un mausoleo, me vuelvo a morir".

FM.2011